Cuando
pensamos en fronteras lo hacemos inevitablemente en un paso entre dos países
con rigurosos controles de seguridad, barreras o vallas y personal de la
administración que, una vez comprobada la documentación, nos dejan descubrir lo
que se encuentra al otro lado. Pasar por carretera a otro país fronterizo
supone el empezar a sorprendernos con otro país y otras costumbres que, quizás,
desconocíamos.
